¿Hay que cambiar de gasolina según la altura? ¿Un aditivo elevador de octanaje convierte la Corriente en Extra? ¿Por qué seguimos midiendo el consumo en kilómetros por galón? En este segundo episodio sobre el octanaje respondemos las tres preguntas, con mapas de ECU en mano, y cerramos con una prueba que desnuda a los medidores de octanaje “de bolsillo”.
Video original: “El octanaje y la altura – Aditivos elevadores – Calculando el consumo”, canal TurboPress en YouTube, 13 de octubre de 2022.
- El octanaje correcto es el que pide el fabricante
- ¿La altura cambia el octanaje que necesita el motor? Verdad o mito
- Elevadores de octanaje: ¿reemplazo de la Extra?
- Calculando el consumo: adiós al kilómetro por galón
- Bonus: los medidores de octanaje, puestos a prueba
- Veredicto TurboPress
El octanaje correcto es el que pide el fabricante
En el episodio anterior vimos qué es el octanaje y por qué lo más importante es evitar la detonación. Partamos de una regla simple: el octanaje adecuado es el que especifica o recomienda el fabricante del automóvil. Está en el manual y, la mayoría de las veces, también en la tapa del tanque de combustible. A veces aparecen dos valores: uno ideal y uno mínimo, siendo este último admisible pero con cierta pérdida de potencia y de economía.
Ojo con la norma en que viene expresado:
- Por regla general, si el carro es de origen europeo, la recomendación estará en norma RON.
- Si es americano o asiático, estará en norma AKI, es decir, el promedio entre RON y MON.
En la gasolina comercial, la diferencia entre RON y MON suele ser de unos 8 puntos, porque son pruebas hechas en condiciones distintas de carga, revoluciones, presión y temperatura. Como el AKI es el promedio, queda unos 4 puntos por debajo del RON: una gasolina de 95 RON equivale, aproximadamente, a 91 AKI, y así sucesivamente.
¿La altura cambia el octanaje que necesita el motor? Verdad o mito
Existe la creencia de que el tipo de gasolina que necesita un carro cambia con la altura. No es cierto. Veamos de dónde viene la idea.
Un poco de historia: la “sincronización”
Hace muchos años, cuando los carros no eran de inyección electrónica sino de carburador y distribuidor, el avance de la chispa se ajustaba a mano según la altura: a nivel del mar se usaba el ajuste recomendado por el fabricante y, conforme se subía, se le daba más avance. Era la famosa “sincronización”. En los años 90 explotó el desarrollo de las inyecciones computarizadas y el computador del motor empezó a hacer esos cálculos y compensaciones por su cuenta, para sacar la máxima eficiencia del motor con la gasolina para la que fue diseñado.
Lo que muestra un mapa de encendido moderno
Para verlo, abrimos el mapa de avance de encendido de un motor aspirado, concretamente un Golf R32 (para efectos prácticos, cualquier aspirado se comporta igual):
- A nivel del mar, en una aceleración a fondo, el motor recorre la zona de máxima carga del mapa.
- En Bogotá, con una presión atmosférica de unos 75 kPa, entra menos aire al cilindro y el motor trabaja en una zona de menor carga del mismo mapa, donde el avance programado es mucho mayor.
- En números: a 3.800 rpm el mapa pone unos 15° de avance a nivel del mar, mientras que a la altura de Bogotá pone 25–26°.
Es decir: el computador se ajusta solo a la altura, poniendo mucho más avance y trabajando siempre muy cerca del límite de detonación, sea a nivel del mar, en Bogotá o, para el caso, en el Nevado del Ruiz. Así el fabricante optimiza el uso del combustible indicado. Si el fabricante pide 95 octanos RON, el motor necesita 95 octanos RON a nivel del mar y a 2.600 metros.
Los manuales lo confirman: Ford, por ejemplo, estipula en uno de ellos que, sin importar la altura, debe usarse siempre gasolina de mínimo 87 octanos AKI.
Conclusión: no es cierto que la altura cambie el requerimiento de octanaje. Lo vimos sobre un carro aspirado, y en los turbo ocurre exactamente lo mismo.
Elevadores de octanaje: ¿reemplazo de la Extra?
Un aditivo elevador de octanaje es un químico concentrado que promete elevar el número de octanos del combustible base. Con el alto costo de la gasolina Extra se pusieron de moda, con una pretensión clara: llegar al octanaje de la Extra usando Corriente como base. ¿Es posible?
Hasta cierto punto, sí, pero hay que fijarse muy bien en cuál se escoge. Hay muchas marcas y muchos precios, y los que sirven son los que traen una tabla de aplicación que indica de qué octanaje se parte, a cuál se quiere llegar y cuánto producto se necesita para ello.
Lo que sí y lo que no
- Llegar al octanaje de la Extra (97 RON) partiendo de Corriente: técnicamente se puede, pero habría que poner tanto aditivo que saldría más costoso que el galón de Extra, por más que este ya ronde los $19.000 y vaya rumbo a los $20.000.
- Acercarse a un octanaje más alto: eso sí. Partiendo de la Corriente (89 RON), llegar a unos 91 RON, un octanaje decente, se logra más o menos con una o dos onzas por galón de los elevadores comerciales conocidos. El costo quedaría en unos $14.000–15.000 por galón: ni tan elevado como la Extra, ni tan bajo como la Corriente (precios de octubre de 2022).
Cuidado con el plomo
Muy importante: revise en el envase que el aditivo no contenga plomo ni derivados del plomo. Estos compuestos son dañinos y deterioran las sondas de oxígeno y los catalizadores, elementos presentes en absolutamente todos los vehículos modernos.
¿Y si mejor mezclo Corriente con Extra?
Una de las razones para preferir un aditivo a mezclar Corriente y Extra en cualquier proporción es que cada una tiene una receta diferente. Si se mezclan al 50%, el octanaje no necesariamente queda en el punto medio: puede desviarse hacia alguno de los dos lados, sobre todo hacia abajo. Lo explicamos a fondo en ¡Otra vez el octanaje! ¿Por qué no se deberían mezclar las gasolinas Extra y Corriente?
Calculando el consumo: adiós al kilómetro por galón
Muchos venimos preocupados por optimizar el consumo de nuestros carros, y con la gran diferencia de precio entre la Extra y la Corriente el tema se vuelve todavía más relevante. Pero en Colombia arrastramos una medida extraña: los kilómetros por galón. Si no medimos en millas, ni en pulgadas, ni en yardas, ¿por qué usamos galones? Deberíamos usar litros, como el resto de Latinoamérica; de hecho, eso es lo que nos propone el tablero de nuestros propios carros.
Lo más importante, en todo caso, es poder calcular el costo por kilómetro en pesos colombianos, sea un carro de gasolina Corriente o Extra, diésel, gas, eléctrico, híbrido ligero o híbrido enchufable. Solo así se pueden hacer comparaciones objetivas entre uno y otro. Y las cifras sorprenden: con los precios de 2022, un carro con gasolina Extra podía gastar del orden de $500 por kilómetro, mientras que un eléctrico, aun de motor grande, gastaba apenas unos $150 por kilómetro.
Para eso desarrollamos nuestra herramienta:
Abrir la calculadora de costo por kilómetro
Bonus: los medidores de octanaje, puestos a prueba
En el episodio anterior hablamos de dos medidores de octanaje “de campo”: el Zeltex, calibrado con combustible certificado, y el cuestionado Oktis-2. Navegando en YouTube encontramos el canal de un mecánico profesional venezolano que tuvo la oportunidad de probar los dos. Los resultados hablan solos:
| Combustible probado | Zeltex | Oktis-2 |
|---|---|---|
| Gasolina de competición de 98 RON | 99 | 85 (sin especificar norma) |
| Gasolina de surtidor | 90 RON | 93 |
El Zeltex quedó a un punto del valor real de la gasolina de competición. El Oktis-2 la marcó 13 puntos por debajo… y a la gasolina de surtidor le dio más octanaje que a la de competición. Saquen sus propias conclusiones.
Veredicto TurboPress
- La altura no cambia el octanaje que necesita su carro. El computador compensa con más avance y aprovecha el combustible indicado a cualquier altura. Use siempre el octanaje que pide el fabricante, y fíjese si está en RON o en AKI.
- Los elevadores de octanaje sirven, con límites. Úselos solo si traen tabla de aplicación y no contienen plomo. Le acercan a un octanaje más alto, pero no convierten la Corriente en Extra a un costo razonable.
- Mida el consumo en costo por kilómetro, no en kilómetros por galón: es la única forma de comparar tecnologías y combustibles de manera objetiva.
- Desconfíe de los medidores baratos de octanaje. La prueba lo demuestra.
¿Dudas sobre aditivos o combustibles? Déjenlas en los comentarios del video: las responderemos en la medida de lo posible.
Lea también: Octanaje de las gasolinas: qué es y cómo se mide de verdad (parte 1) · Gasolina de 98 octanos… ¿novedad o excusa? · Precio de la gasolina en Colombia



